Deducciones Fiscales en materia Innovación e Investigación y Desarrollo (I+D). (y II)

30 abr. 2010

En la entrada anterior  os describí el proceso general que garantiza la correcta realización de las deducciones por Innovación Tecnológica e I+D, así que ahora abordaré temas más prácticos a tener en cuenta para iniciar el proceso. ¡Recordad que serán ejemplos genéricos para entender el procedimiento, por lo que para un estudio real ha de ser vuestro asesor quien lo realice!

Nos habíamos quedado en la obtención del Informe Motivado, el cual nos daba la clasificación de nuestro proyecto, así que la siguiente pregunta natural es…

¿Qué diferencias hay entre Proyecto de Investigación y Desarrollo o Proyecto de Innovación?

La diferencia fundamental se reside en el porcentaje del gasto deducible que podemos aplicar:

  • Proyecto de Innovación Tecnológica: 10 % 8% de los gastos deducibles

  • Proyecto de Investigación y Desarrollo: 30 % 25% de los gastos deducibles

*Porcentajes corregidos gracias al comentario de Gacasesores. Gracias!!!

Estos son los porcentajes generales, pueden incluso aumentar en función de determinados parámetros específicos de cada empresa/proyecto de los cuales, el hecho de ser el primer año en el que se solicita esta deducción, es de los más significativos (se contemplan las diferencias de gastos de un año a otro en estos conceptos, la propia tipología de los gastos, si se han realizado en conjunción con entidades públicas… vamos toda una locura que requiere un análisis muy detallado que va más allá del objetivo del post!) .

Insisto, estos datos son los establecidos para el ejercicio 2009 por lo que es muy probable que cambien a lo largo del tiempo, así que en el momento en el que se leamos este post, deberemos acudir cuanto antes a nuestro asesor para que nos haga el estudio a fondo del caso.

Obviamente, lo más interesante a nivel fiscal es que nuestro proyecto sea clasificado como I+D para obtener la mayor desgravación disponible.

Llegado este punto, supongamos el siguiente caso: “Avanzis desarrolla el Centro Virtual de Congresos  Interactivo en colaboración con AIDO e Impiva, dentro de las líneas del programa de apoyo al I+D de Impiva”.

Leyendo este titular parece claro que el proyecto en cuestión es claramente de I+D… ¿verdad? Pues la respuesta es… DEPENDE. Sí, habéis leído bien, a pesar de que el proyecto ha sido subvencionado dentro de las líneas de ayuda de I+D, puede ser considerado como I+D o como Innovación Tecnológica así que nos preguntamos…

¿Por qué un proyecto subvencionado dentro de las líneas de los planes de I+D puede no ser considerado como I+D para Hacienda?

La respuesta es más lógica y sencilla de lo que parece, puesto que hemos de ser conscientes de que se están barajando dos ámbitos de aplicación diferentes, aquellos que vienen regulados por la ley de subvenciones y los que se regulan a través de la Ley del Impuesto Sociedades.

Por tanto, los requisitos que se plantean en los planes de I+D son diferentes de los que se plantean en la LIS. Dicho de otro modo, muchos proyectos de Innovación Tecnológica están acogidos y son susceptibles de subvención para los planes de apoyo al I+D, mientras que desde el punto de vista fiscal están tipificados de forma independiente.

Hemos de ser muy conscientes de esto, sobre todo las empresas que como Avanzis trabajan en el sector TIC, puesto que la mayoría de los proyectos suelen considerarse de Innovación Tecnológica al tener un alto contenido de programación software, lo que rara vez se considera I+D

Así que, cuidado con asumir que un proyecto subvencionado en estos planes se puede desgravar directamente al 30%, sin necesidad de Informe Motivado, porque nos podemos llevar una sorpresa desagradable en el caso de una posible inspección de hacienda.

Vale, ahora que sabemos todo esto, supongamos que quiero solicitar el Informe Motivado, por lo que he de elegir una entidad certificadora para mi proyecto, por lo que la siguiente pregunta es…


¿Qué he de tener en cuenta a la hora de elegir una entidad certificadora?

Bien, hemos de saber que cada entidad certificadora está “acreditada” en ciertos ámbitos del conocimiento, lo que se conoce como “Alcance de la Acreditación”. Cuando hablamos de “ámbitos del conocimiento”, nos vamos a referir realmente a la clasificación internacional de la UNESCO que describe las “Áreas del conocimiento”. Para quien quiera indagar más sobre este tema puede hacerlo en esta entrada de la wikipedia: “Áreas del conocimiento de la UNESCO”.

Estas áreas del conocimiento siguen una estructura de códigos, que aparecen claramente identificados en el “Documento de Alcance” de cada entidad certificadora. Aquí os dejo un ejemplo de documento de alcance de acreditación para que le echéis un vistazo. (Web de ENAC, seleccionad cualquiera de las entidades de la lista)

Si os estáis preguntando por qué os suelto este rollo, lo entenderéis cuando os cuente que es FUNDAMENTAL encajar nuestro proyecto (ese del que nos queremos desgravar los gastos) en alguna de estas áreas, y elegir NECESARIAMENTE una entidad acreditadora cuyo alcance incluya esta área del conocimiento, o la certificación NO TENDRÁ VALIDEZ de cara a la emisión del Informe Motivado.

Otra reflexión necesaria a este respecto es que aunque no os lo creáis, esta clasificación se realizó en los 80 (1988 creo recordar), por lo que podéis imaginar también que encontrar proyectos que tengan que ver con Internet es una tarea especialmente difícil. La conclusión es que, al final, hemos de intentar encajar el proyecto en alguna de ellas, y nos surgirán serias dudas al respecto. No vais a encontrar fácilmente alguien que os pueda ayudar con esto, puesto que la consulta ya requiere de por sí una breve memoria describiendo el proyecto, así que o tenéis un amigo que trabaje en alguna empresa especializada en gestionar este tipo de ayudas, o externalizáis el proceso directamente con una empresa que se dedique a ello.

Como resumen podemos decir respecto a la certificación tres cosas:

  • Hemos de saber en qué Área del Conocimiento de la UNESCO se encuentra nuestro proyecto
  • En base a ésta, elegiremos la entidad certificadora cuyo alcance la comprenda.
  • Comprobaremos (por seguridad) que la acreditación de la entidad continúa activa (lo podemos hacer en la Web de la ENAC), no sea cosa que paguemos en balde…

Con todo lo que sabemos hasta ahora podemos resumir brevemente el procedimiento necesario para aplicar con garantías nuestra deducción fiscal:

    1.-Necesito certificar mi proyecto como que es de Innovación Tecnológica o de I+D
    2.-Para ello debo encajar este proyecto dentro de alguna de las “Áreas del conocimiento” de la UNESCO.
    3.-Cuando lo tenga encajado, elijo una entidad certificadora cuyo alcance comprenda el Área de Conocimiento que necesito
    4.-Compruebo en la Web de ENAC que la acreditación continúa activa (por si las moscas)
    5.-Tras conseguir la certificación se solicita el Informe Motivado
    6.-Con los resultados del Informe Motivado sabremos la deducción que nos corresponde según la clasificación que hayamos obtenido (Innovación Tecnológica o Investigación y Desarrollo)

En el último post que dedicaré a este tema plantearé las últimas cuestiones que me surghieron cuando empecé a investigar estas deducciones e intentaré hacer un ejemplito my básico que os sirva como orientación para el cálculo de cuánto nos podemos deducir. Ánimo que si habéis llegado hasta el final de este post, sólo os queda uno más ;-P.

Saludos!

Continua en: Deducciones Fiscales en materia de Innovación e Investigación y desarrollo (I+D). (y III)

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