Deducciones Fiscales en materia Innovación e Investigación y Desarrollo (I+D). (I)

29 abr. 2010

En Avanzis tenemos dilatada experiencia en proyectos de Investigación y Desarrollo, tanto dentro de la propia empresa como para nuestros clientes. Hemos implementado numerosos proyectos enmarcados en las líneas estratégicas de investigación relacionadas con Internet en prácticamente todos los ámbitos, desde el local hasta el europeo, y consideramos que es una opción muy interesante puesto que permite una importante reducción de costes. Además, les damos soporte para que consigan orientarse a lo largo de todo el proceso de solicitud, seguimiento y justificación de estas ayudas, pues puede resultar un auténtico galimatías para aquellos que jamás han solicitado una.

En este post quería centrarme en un tema adicional a la propia reducción de costes derivada de la consecución de una subvención, ya que es posible sacarle aun un mayor rendimiento a estos proyectos. Concretamente, os hablaré de las deducciones fiscales en materia de Investigación y Desarrollo y de Innovación, de aquellos proyectos que vengan a través de subvenciones concedidas mediante planes de I+D nacionales o europeos, tales como el “Plan Avanza” estatal, las líneas de ayuda de “Impiva” en el caso de Comunidad Valenciana o programas europeos como FP7, ITEA2, etc.

Este tema es un tanto “oscuro” y me ha costado bastantes horas poner en claro todos los actores implicados, por lo que pretendo aportar algo de luz a aquellas empresas que, como Avanzis, intentan entender un procedimiento donde lo más complejo es, precisamente, encontrar fuentes que sean capaces de explicarlo con claridad meridiana. Básicamente, os transmitiré el resumen de los aspectos clave a tener en cuenta desde mi propia experiencia en la gestión y en el lenguaje más claro posible. Recordad que es una visión general, por lo que siempre os aconsejaré que acudáis a vuestro asesor fiscal para determinar la mejor estrategia a seguir.

Empecemos...


¿En qué consisten las deducciones por proyectos o actividades de Innovación o I+D?

Según la Ley del Impuesto de Sociedades (LIS), en su artículo 35, las empresas que realicen actividades de I+D o actividades de Innovación Tecnológica pueden optar a una serie de desgravaciones tipificadas de los gastos derivados de las mismas, sobre el total a pagar en concepto de Impuesto de Sociedades. Las cantidades a desgravar dependen de diversos factores, tales como si es el primer año que se desgrava este tipo de actividades o si la empresa dispone de personal investigador dedicado en exclusiva a un proyecto. Existen muchos otros conceptos en los que no entraré pues el objeto de este post no es entrar en tanto detalle.

Sin embargo, una de las claves para entender estas deducciones pasa por saber que las deducciones a aplicar son muy diferentes si el proyecto en cuestión se identifica como “Proyecto de I+D” o como “Proyecto de Innovación”, tal y como os comentaré más adelante.

¿Qué hace falta para solicitar esta deducción y qué riesgos tiene? El Informe Motivado.

Una de las cosas que sabemos todos es que la hacienda pública no se caracteriza precisamente por su benevolencia con el contribuyente, y mucho menos cuando le comunicamos que hemos de pagar menos por nuestra actividad, por lo que nos surgen dudas inmediatamente al respecto de si solicitar este tipo de deducciones “no habituales” puede traducirse en una inspección fiscal casi de forma automática.

Bien, pues lo cierto es que originalmente existía una alta posibilidad de que solicitar estas deducciones “a pelo”, supusiera una inspección de hacienda para tratar de determinar si la deducción se había realizado cumpliendo estrictamente los criterios descritos en el Art. 35 de la LIS. Sin embargo, lo más divertido era, precisamente, que en ese mismo artículo se dejaban demasiado abiertos a la interpretación los criterios que debían fijar si estamos hablando de una actividad de I+D o de Innovación cosa que, sumada a la lógica falta de formación de los funcionarios de ministerio de hacienda para evaluar los contenidos técnicos de los proyectos, solía traducirse, cómo no, en sanciones para las empresas.

Afortunadamente, lo que en su día era el Ministerio de Ciencia y Tecnología, detectó esta situación y decidió poner solución al respecto en el 2003 mediante el RD 1432/2003 del 21 de Noviembre, que regula y define el “Informe Motivado”, cuya función es precisamente la de “liberar” al ministerio de hacienda de la necesidad de evaluar la adecuación de un proyecto a las condiciones estipuladas por la LIS.

Por tanto, la generación de un Informe Motivado sobre los gastos de un proyecto/innovación garantiza que no se realizará ninguna inspección de hacienda con motivo de la aplicación de esta deducción. De hecho, es el propio Ministerio de Industria el que traslada el este Informe al Ministerio de Hacienda.

De todas formas, el Informe Motivado es algo TOTALMENTE VOLUNTARIO, esto quiere decir que NO ES UN REQUISITO para poder optar a la deducción fiscal, ahora bien, eso ya depende de la aversión al riesgo de cada cual… si no nos toca inspección perfecto, nos hemos ahorrado los costes de la certificación… ahora, si nos toca… nadie sabe cómo puede acabar… :-D

¿Cómo consigo un Informe Motivado?

Ya sabemos que si conseguimos este Informe estaremos tranquilos de cara hacienda, ahora bien, ¿qué necesitamos para conseguirlo…?

Para conseguir un Informe Motivado necesitamos certificar nuestro proyecto como proyecto de Innovación Tecnológica o Investigación y Desarrollo mediante alguna de las entidades de certificación acreditadas por ENAC, cosa que como ya estaréis imaginando, tiene un coste asociado. Llegados a este punto hemos de pararnos y hacer la siguiente reflexión: ¿merece la pena?

Pues depende… Obviamente, si nuestra empresa no tiene beneficios no tiene sentido platearse nada de todo esto porque no pagaremos impuesto de sociedades (Aclaración: realmente una empresa de nueva creación, exenta del pago de Impuesto de sociedades o que tenga incluso pérdidas puede solicitar esta desgravación, siempre y cuando tenga beneficios durante el perido efectivo en el que es aplicable la deducción, es decir, 15 años a partir de la fecha de la deducción) , pero cuidado, puede que si los beneficios no son muy elevados o la cuantía a deducir no es sustancial, no nos merezca la pena empezar todo el proceso. La razón reside en que los costes de la certificación como mínimo los vamos a situar alrededor de los 2.000 € (¡por proyecto!), por tanto, hemos de tener en cuenta estos gastos a la hora de evaluar si nos conviene o no empezar el proceso.

Además de los costes económicos directos de la certificación, es necesario saber que el propio proceso es largo y tedioso. Vamos a tener que generar memorias del proyecto, rescatar todos los justificantes de pago, nóminas, TC2, modelos 190 y un sinfín de papelorios que acrediten y completen las memorias de justificación. Por tanto, hemos de sumarle un buen puñado de horas de la gente de administración, técnicos u otro personal necesario.

Teniendo en cuenta estas dos consideraciones, deberemos decidir si nos merece la pena o no empezar con la solicitud del informe.

¿Qué dice el Informe motivado?

Además de garantizar el cumplimiento de los requisitos necesarios para que fiscalmente la deducción sea aplicable, el informe motivado es el que determina la CLASIFICACIÓN de nuestro proyecto como “Innovación” o como “Investigación y Desarrollo”, algo que es absolutamente determinante, puesto que fija el porcentaje a deducir, como veremos más adelante en la serie de artículos sobre esta temática.

Por tanto, un esquema rápido de agentes implicados y procesos sería el siguiente:

Deducciones Fiscales en Innovación e I+D

En la entrada siguiente os comentaré las consideraciones que hemos de tener en cuenta a la hora de elegir una entidad certificadora para nuestro proyecto, haremos una simulación de los porcentajes de deducción según su clasificación y responderemos a la pregunta ¿Por qué necesito certificar un proyecto como que es de I+D o Innovación si la subvención viene de un programa de los planes de incentivación de I+D? Suena a chiste pero creedme, no lo es, e interpretar este aspecto erróneamente nos puede costar mucho dinero en forma de sanciones.

Una vez hecho este planteamiento inicial y sentadas las bases principales del proceso, veremos los aspectos más prácticos en el siguiente post.

Saludos!

Continua en: Deducciones Fiscales en materia Innovación e Investigación y Desarrollo (I+D). (y II)

comments powered by Disqus
subir